Basado en Isaias 66:1-5 (Versión Reina Valera 1960)
Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo? Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra. El que sacrifica buey es como si matase a un hombre; el que sacrifica oveja, como si degollase un perro; el que hace ofrenda, como si ofreciese sangre de cerdo; el que quema incienso, como si bendijese a un ídolo. Y porque escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus abominaciones, también yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron, sino que hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que me desagrada. Oíd palabra de Jehová, vosotros los que tembláis a su palabra: Vuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre, dijeron: Jehová sea glorificado. Pero él se mostrará para alegría vuestra, y ellos serán confundidos.
Vendra el momento, y también, el momento siempre es, que el Señor juzgará a Su pueblo. Los juicios del Señor pueden suceder en momentos inesperados durante el presente, pero lo que debiera ser mas preocupante para nosotros es el juicio venidero, donde no solamente el Señor juzgará a toda la humanidad, sino que también juzgará a Su pueblo, y se decidirá conclusivamente, una vez y por todas, a quien le será otorgada entrada al reino de Dios a través del Señor Jesucristo, y tristemente, a quien no, a pesar de que sea denominado como pueblo de Dios. Esto es lo que leemos en la Palabra sobre el juicio de Dios sobre Su pueblo: Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. Hebreos 10:30. Y esto es lo que dice el Señor sobre como ve las diferencias entre una oveja y otra, dentro de Su mismo pueblo: Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor. Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia. Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos. ¿Os es poco que comáis los buenos pastos, sino que también holláis con vuestros pies lo que de vuestros pastos queda; y que bebiendo las aguas claras, enturbiáis además con vuestros pies las que quedan? Y mis ovejas comen lo hollado de vuestros pies, y beben lo que con vuestros pies habéis enturbiado. Por tanto, así les dice Jehová el Señor: He aquí yo, yo juzgaré entre la oveja engordada y la oveja flaca, por cuanto empujasteis con el costado y con el hombro, y acorneasteis con vuestros cuernos a todas las débiles, hasta que las echasteis y las dispersasteis. Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más serán para rapiña; y juzgaré entre oveja y oveja. Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor. Yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos. Yo Jehová he hablado. Ezequiel 34:15-24.
Puede que la siguiente pregunta venga al tema: Si lo que hizo Cristo esta supuesto de liberar al pueblo de Dios de cualquier juicio, ¿Porque entonces juzgará Dios a Su pueblo? Ya vimos que Dios sí efectivamente juzgará a Su pueblo, y como lo digimos antes, puede que venga Su juicio ahora en el presente, o durante nuestra existencia en este mundo, pero de seguro, en el juicio final. El asunto es que Dios va a lidiar con los que fingen seguirle, o con los que tienen cosas graves, para ver si por fin se enrielan o terminan por desviarse completamente. Dios siempre esta con el asunto de purificar, y de llegar a lo genuino y verdadero, y deshacerse al final de lo que no sirve. Es como lo mismo que explica Su Palabra, que debe ser purificado Su pueblo como el oro en el fuego, para que mejore lo que es genuinamente oro, como para que lo que no tiene valor, se consuma con el fuego, refiriendose a personas. El prueba a Su pueblo en el fuego para que se puedan arrepentir y convertir, y hacer lo que realmente es Su voluntad, antes que sea demasiado tarde.
Ahora bien, en el pasage de Ezequiel, el Señor habla de las distintas ovejas, de las que va a pastorear, como de las engordadas y fuertes que va a destruir. ¿Por qué Dios destruiría a ciertas ovejas? Porque las ovejas engordadas y fuertes son las ovejas que dañan a las otras ovejas, a pesar de que sean ovejas, y que estan en el mismo redil. Aunque sea oveja, Dios no va a perdonar a una persona de Su pueblo que le haga daño a los demás, especialmente a aquellos que se han extraviado, precisamente por la maldad y dureza de corazón de la oveja engordada y fuerte, como también, el daño que se le ha hecho a la descarriada, a la perniquebrada, y a la débil. El asunto es que la oveja engordada y fuerte es precisamente esa su condición, porque es egoísta, y se fortalece a cuesta de las demás. El ejemplo de las ovejas engordadas y fuertes son los fariseos y escribas que enfrentaban al propio Señor. Ellos vivian bien del pueblo, eran personas de posición de autoridad y poder, pero no amaban a nadie, ni aún menos, ayudaban a los menos afortunados. Aunque eran judíos (porque el judaísmo es una religión y no una nacionalidad), no practicaban las cosas que realmente eran la voluntad de Dios. Y aunque todos somos culpables y responsables de la muerte del Señor, (porque no puede haber salvación sin aceptar la culpa del sacrificio), ellos fueron los instigadores y causantes principales de la muerte del Señor. Ellos mataron al Señor por envidia. El religioso finalmente es el que caracteriza mas claramente a la oveja engordada y fuerte.
Tan sencillamente, nadie puede engañar al Senor, y El va a filtrar, por decir, lo que no sirve. Esto dice: No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. Mateo 7:21-23. Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. Jeremias 17:9-10. No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. Gálatas 6:7-8. Asi que, ¿que desea el Senor? Escrito esta: Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; no quieres holocausto. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. Salmo 51:16-17. Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Mateo 5:3-10. La fe en Cristo se debe vivir y de corazón. Entonces, ¿Qué ve Dios en tu corazón? ¡Qué el Señor les bendiga! John ¡Dios bendiga a Israel!