Basado en Isaias 66:1-6 (Versión Reina Valera 1960)
Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo? Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra. El que sacrifica buey es como si matase a un hombre; el que sacrifica oveja, como si degollase un perro; el que hace ofrenda, como si ofreciese sangre de cerdo; el que quema incienso, como si bendijese a un ídolo. Y porque escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus abominaciones, también yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron, sino que hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que me desagrada. Oíd palabra de Jehová, vosotros los que tembláis a su palabra: Vuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre, dijeron: Jehová sea glorificado. Pero él se mostrará para alegría vuestra, y ellos serán confundidos. Voz de alboroto de la ciudad, voz del templo, voz de Jehová que da el pago a sus enemigos.
La primera cosa que debemos tomar en cuenta cuando viendo este pasaje es: de que, o más bien, de Quién se trata todo en el universo, Quien es el personaje principal en toda la historia, en toda existencia, en el pasado, en el presente, y especialmente en el futuro. Estamos hablando de Dios, y no de un dios universal como muchos creen, uno que dicen que todas las religiones nos llevan a él, sino del Elohim, del Dios plural quién creo los cielos y la tierra del cual habla el libro de Genesis: Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo, como también lo declara el Apóstol Juan, como está escrito: Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. 1 Juan 5:7. Este Dios es único, y es el Verdadero Dios, el Todopoderoso, el que reina por los siglos de siglos. No estamos hablando de cualquier ser, sino que estamos hablando de un ser trino que posee todo el poder y la autoridad en todo el universo. Esto es más que importante entender porque como el Ser que es, Su Palabra nos enseña que El también es el Juez del universo, el cual juzgará a todo ser en un futuro no muy lejano.
Entendemos a través de la Palabra de Dios que Dios es amor, y que el amor es una de Sus características más importantes, y del cual todos dependemos. Por eso que fuimos creados, existimos, y a pesar de nuestra posición totalmente comprometida por el pecado, El nos amó de tal manera que nos ha dado una via, un camino para poder recibir perdón, y tener vida eterna a través del Señor Jesucristo. Pero también, El no solamente es amor, sino que también es Santo, y fuego consumidor cuando ejerce Su juicio. Y esto es algo demasiado importante de pasar por alto o de ignorar. Debemos tener en cuenta de que a pesar de que El es amor, que El no va a olvidarse o a dejar a un lado Su santidad. Es imposible. Y este carácter de Santo nos enseña de que llegará un día donde la misericordia y la gracia que se pueden encontrar al momento en El, darán lugar a Su juicio en el futuro. Este es uno de los malentendidos más grandes dentro de nuestra comunidad cristiana, de que muchos piensan de que Dios hará a un lado Su juicio por que El es amor. Hay un juicio final donde todos, cada persona, tanto el incrédulo como el cristiano, todos daremos cuenta ante El, donde verá El que es lo que hicimos, si hicimos Su voluntad u otra cosa. Y esto dice la Palabra: No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. Gálatas 6:7-8. No podemos engañar a Dios, bajo ningún punto. Todo se sabrá en aquel entonces. Muchos supuestos creyentes podrán tratar de engañar a otras personas, como lo hacen ahora, o hasta tratarán de lavarse el cerebro, por decir, de que no tendrán que dar cuentas, pero no será posible ignorar a este Ser perfecto que todo lo ve, todo lo sabe, y todo lo puede. Por el bien de cada persona, sería bueno que dejaran de engañarse, cada uno quien niega este juicio venidero, y de erróneamente pensar que nuestra opinión dicta la realidad y lo eminente. Esto dice la Palabra de Dios: Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio. Hebreos 9:27. Y esto también está escrito: Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables. Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres… 2 Corintios 5:9-11a.
El Señor enseñó de que la hipocresía religiosa no será pasada por alto en el juicio venidero. Muchas personas podrán tratar de hacer cosas religiosas, o hasta cosas supernaturales, pero Dios verá más allá de todo eso, y solo vera nuestra realidad. Esto dijo el Señor: No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. Mateo 7:21-23. En el día del juicio, habrá mucha confusión, muchas sorpresas, mucha tristeza, porque los que fingen ser verdaderos serán totalmente descubiertos ante Dios y Sus huestes celestiales. Es un grave problema si Dios ve tus ofrendas, tus sacrificios, tus obras, como cosas abominables, aunque luzcan como cosas santas y correctas ante los que ignoran la verdad que está en lo profundo, dentro del corazón de una persona. Lo que importará en ese momento es lo que sea evidente ante Dios. Y como dice la Palabra: Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. Santiago 2:26. No importa si tus obras se ven bien ante los hombres. Lo que importa es que si Dios ve tu fe como verdadera basada en las obras que produce.
La Palabra nos enseña muy claramente de que daremos cuenta de todo lo que hicimos, y por supuesto, que fue lo que hicimos con el conocimiento de la Verdad. ¿Quedó como conocimiento y nada más, o ocurrió algo más? A nadie le gusta la idea de ser responsables por sus hechos, pero porque algo no nos guste no quiere decir que no sucederá. Esto mismo leemos: Algunos días después, viniendo Félix con Drusila su mujer, que era judía, llamó a Pablo, y le oyó acerca de la fe en Jesucristo. Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré. Hechos 24:24-25. Por tu propio bien, sigue este consejo: Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados? 2 Corintios 13:5. Ignorar o no querer creer que hay un juicio es necedad, y lo puedes perder todo si no tomas en serio la advertencia de Dios. Es demasiado arriesgar. Dios va a pedirte cuentas de qué hiciste con el Evangelio, con el conocimiento de Su Palabra, finalmente, qué hiciste con Cristo. Así que, ¿Vives una real fe en Cristo para que puedas pasar el juicio de Dios, o sigues tomando a Dios y Su Palabra liviana e irresponsablemente? ¡Qué el Señor les bendiga! John ¡Dios bendiga a Israel!